Mi propósito original, el que tuve la suerte de descubrir muy joven a los 15 o 16 y que cambio mi vida para hacerla avanzar con... propósito, valga la redundancia. Y con convicción hacia una dirección. Fue el de salvar a México de la violencia. Pues me dan miedo todas las cosas que esa maldita acción le puede causar al ser humano.
Entonces para poder salvar a México de la violencia tenia que entender la causa de la violencia. Es obvio que no podría, como ningún super héroe podria, meterme a las casas de todas y cada una de las personas y verificar que no se violentaran entre familia. Como tampoco podía ir a cada casa y golpear a los padres o a los hijos si ya lo estaban haciendo.
A primera vista parecía completamente entendible que el país necesitaba ser salvado de la violencia. Sobre todo se entendía esto cuando aparecen noticias de los montones de muertos causados por ella. Y también cuando en el centro del país o en un lugar tranquilo escuchamos historias del norte del país o de los lugares azotados por el narcotráfico. De como estos lugares están tomados, controlados por carteles, por el narco, por grupos delictivos.
O para decirlo como se debe decir, con las palabras que demuestran la verdad del asunto: por asesinos, ignorantes, drogadictos y buenos para nada. Que se organizan bajo el más perverso de todos para enriquecerse destruyendo y enfermando a la sociedad.
Y encima hay y hubo jovenes, que ahora son adultos, que admiraban este tipo de degeneración.
¿En que momento, la sociedad cayo tan repugnantemente bajo para que asesinos, drogadictos, inservibles, fueran un ejemplo digno de admiración.
¿No parece obvio que México debe ser salvado de la violencia? Pero si salvarlo de los carteles seria un trabajo imposible incluso para el más salvaje de los super héroes de ciencia ficción, pues tendría que matar a cada uno de los maleantes o por lo menos encerrarlo de por vida. Es aún más difícil salvarlo de la violencia que existe en los hogares. No por que sean todos pero si por que son millones y es violencia en privado. Violencia en la intimidad de una casa.
¡¿Cómo podemos atacar esto?!
-Que el gobierno introduzca cámaras en todas las casas, aunque ni siquiera ha podido en todas las calles, y las VIGILE todo el tiempo para "evitar" asaltos, robos, muertes, violencia. Pero actualmente, con mucha suerte, llegaran poco tiempo después de que el altercado ocurra. Al menos es mi experiencia.
Entonces como? Como salvar a México de la violencia?
Mi respuesta es con la educación y aquí brota una chispa, la educación es lo contrario a la ignorancia. (Pero hablaremos de eso más tarde)
Me refiero a la educación no propiamente formal y académica. Si no a la educación en valores, en principios y en lo que es bueno y lo que es malo.
También debemos recordar en algún momento lo que son valores, y lo que son principios. Pero ahora sigamos con la educación.
Me refiero a la educación, como la forma de pensar que se fragua en cada humano. A la primera educación, a la de la familia, a la educación que va a fraguar la mentalidad con la que cada hombre y mujer llevara su vida. Que se puede reaprender, reforzar, sofisticar o reformar en cualquier parte de la vida si se admite hacerlo.
A la educación que hará a cada persona comportarse de una u otra forma y vivir hacia determinado o cual otro fin. La educación que te impide robar, la educación que te impide acecinar, la educación que te impide drogarte y la que más a faltado en este tiempo la educación de un propósito de vida.
Toda esta educación, que actualmente no puede ser solo la de los padres y las escuelas, se convierte en una mentalidad. Una mentalidad en la que no es necesario violentar ni cometer actos delictivos para sobrevivir ni enriquecerse. Y además una mentalidad en la que eso no esta permitido, ni es tolerado.
Actualmente mucha gente en su infinita estupidez y apatía, dice con resignación, que ya todo esta igual. Sin darse cuenta que él por ser bueno es superior a todo los maleantes en la más importante de las características humanas. La bondad. Y se inclina con las manos sujetas en la espalda ante verdaderas escorias.
Si tan solo esas formas de pensar erróneas cambiaran, el país y toda sociedad se salvarían de la violencia. Sin tener que matar a todos los criminales, esperando a que paulatinamente mueran siendo ignorados por los justos. Pero tenemos que ganar la lucha contra la degeneración que ellos promueven. Si no queremos matar y encerrarlos a todos.
O sanarlos, pero eso también es otro tema.
¿Mientras tanto dime? Tu con que mentalidad te mueves en el mundo. ¿Ya elegiste tu propósito?