Parte 1 https://hdanielsca.blogspot.com/2018/06/que-es-ser-vegetariano.html
Parte 2 https://hdanielsca.blogspot.com/2018/06/que-es-ser-vegetariano-parte-2.html
Qué es ser vegetariano (Parte 3)
Bueno, si ya entendemos que un vegetariano es una persona que tiene la característica de no comer carne, ya entendimos qué es lo que come y ya conocemos algunas de las razones por las que lo hace, ahora podemos saber… qué tiene que ver esto con nuestra alma, nuestras emociones y nuestra mente.
Lo que siempre comento a la gente, aunque no es algo que todos suelan preguntar porque normalmente se termina la conversación con un “yo no podría” y me cuentan las razones por las cuales no podrían dejar de comerla, es que fue un proceso muuuy largo.
En verdad pasé por lo menos seis meses con esa pequeña idea en mi cabeza. Antes de eso ni siquiera la había considerado, en serio ni siquiera lo consideraba. No estaba en mi mente. Supongo que por eso, cuando las personas de buenas a primeras se ven platicando con un verdadero vegetariano, simplemente no saben qué pensar y dicen lo primero que a todos se nos viene a la cabeza: “yo con la carne estoy bien”.
Y es que eso pensé yo también. Antes de mi proceso para dejar la carne, alguien que lo había considerado me preguntó que si yo dejaría la carne o me volvería vegetariano, y le respondí que no; que si supiera por qué lo hacen y eso fuera algo que me interesara, tal vez lo consideraría, pero como no tenía ni idea de nada de eso, yo estaba completamente bien como estaba.
Yo pensaba que la carne era algo completamente normal. Me daba igual comerla o no comerla, simplemente comía. Pero al conocer más y más sobre un estilo de vida sin carne, fui tomando una decisión.
Esto fue simplemente porque durante seis meses aprendí sobre las ventajas y desventajas de alimentarse con carne. Simplemente porque me interesó es que fui aprendiendo más y más; si no, lo hubiera dejado a la primera semana o al primer mes, o a los tres meses, o hubiera vuelto a comer. Pero no lo hice. Solo porque así lo quise. Y por esto no tengo ningún prejuicio ante carnívoros y no carnívoros; lo único que nos diferencia es el querer y no querer algo. A quien le interese puede aprender más y conocer lo que yo conocí, y a quien no, puede seguir con su vida justo como hasta ahora, en tanto considere que lleva una vida sana.
Mi proceso comenzó por… te lo digo abiertamente: por no poder ni conmigo mismo. Siempre con mis emociones irracionales lastimándome y este monstruo dentro de mí torturándome. Claro que era adolescente, tenía menos de 20, y el pasto siempre se ve más verde en el jardín de al lado. Todos se veían siempre iguales y felices, mientras yo un día estaba bien, otro mal y otro peor.
El vegetarianismo me mostró una esperanza, por lo menos de bajarle unas rayitas a mi nivel de intensidad. Porque esto no es lo único que se puede hacer para calmarnos, pero sí es una cosa. Y no digo que por ya no comer carne pude controlar mis emociones; eso es algo que sigo entendiendo. Tampoco digo que todos son locos como yo y por eso lo deberían hacer; digo que por eso principalmente lo hice yo. Y haber conocido la fundación Magna Fraternitas Universalis y haber congeniado con sus ideales y objetivos, que también son los míos, me hizo entenderlo.
Ahora te voy a explicar respecto al plano emocional por qué me hice vegetariano.
Punto número 1. Matar.
Sé que no nos damos cuenta, lo tomamos como algo común, pero estamos comiendo los cuerpos de los animales, estamos comiendo cadáveres. Nos alimentamos de muerte. Y puede parecer que no, pero sí, esto sí repercute en nosotros y en nuestra conciencia. Nadie lo toma en cuenta, pero ese estilo de vida conlleva actos nefastos. ¿Si el conejito fuera tu mascota lo pensarías distinto?
Punto número 2. No portarte como bestia.
We, si eres carnívoro te comportas como carnívoro. Como un perro o como un león esperando a que lo molesten o se atraviese una presa para atacar. Creyéndote dueño de tu territorio, ladrando y rugiendo ferozmente, hasta que algo más grande llega y te muestra lo pequeño que eres y cómo la grandeza espiritual es realmente lo importante.
Punto número 3. No ingerir el instinto animal.
We, ¿cómo se comporta un pollo? ¿Cómo se comporta un carnero, una res? Y tú lo traes en tu panza. Tu cuerpo lo está digiriendo. ¿Te sientes con ganas de embestir a veces o de alzar las espuelas contra alguien? Sé que no lo habíamos pensado, pero tomémoslo en cuenta: los animales tienen comportamientos irracionales. Ni siquiera piensan, no reflexionan ni un solo momento su comportamiento; viven por vivir y guiados por puro instinto. No tienen propósitos ni motivos, solo hacen lo que sienten y no van hacia ningún lado. Al digerir esta materia y este tipo de conciencia, adquieres sus atributos, que no son mejores que los de un ser humano.
Como una reflexión incluida, me pregunto: ¿tendrá que ver esto con la dificultad de muchos para encontrar un propósito de vida? Si dejamos el intelecto o falso intelecto y el raciocinio de un lado, ¿qué nos queda? Pues un comportamiento intuitivo y puramente emocional, como ellos. Y ahí está la respuesta a esas perturbaciones y decisiones emocionales que no entendemos y a veces ni nos paramos a cuestionar, pero atacamos y dañamos guiados por puro instinto.
¿Y a la vida, qué sentido le damos? ¿Para qué estamos aquí? ¿También para eso? ¿Para vivir el puro instinto y emoción pase lo que pase? No sé, tal vez esta alimentación incluso interfiere en nuestra forma de entender esto y por eso tantos andan por la vida, hoy mal y 50 años igual, sin hacer nada, sin realizar nada, solo viviendo por vivir. No está de más mencionarlo, ya que en este blog hablaremos de la importancia de darle un propósito a nuestras vidas y la realización.
Por otro lado, tenía mis dudas y aún las tengo. Ustedes ayúdenme a hacer un contraste y deducir este supuesto. Al momento en que escribo esto llevo 7 años como vegetariano. Al día de hoy siento un mucho mayor control de mí y mis emociones. Si antes tenía un 10 de intensidad, ahora tengo un 6 o 7. Me refiero a ponerme mal sin tener una respuesta clara del porqué cuando estaba en 10, y a poder aplazarlo, olvidarlo o desvanecerlo ahora que estoy en 6. Este cambio lo he podido notar hace apenas unos dos años.
Pero no solo me he hecho vegetariano, también he leído libros como El tratado de los cuatro acuerdos. Mi supuesto es que gracias a ser vegetariano pude asimilar la información de ese libro más contundentemente para lograr controlarme. Pero díganme ustedes: si han leído ese libro, ¿solo con esto han logrado controlar su mente y emociones? ¿O sin leerlo, solo siendo vegetarianos se pueden controlar al paso de los años? ¿O ni una ni otra? ¿Solo la edad nos hace lograr un autocontrol y al llegar a los 27 alcanzar un medio autocontrol emocional y mental?
Bueno, con esta reflexión y esta hipótesis cerramos el post de hoy. Dejemos la controversia abierta a comentarios aquí abajo. Cuéntenme qué piensan y sienten ustedes respecto a las emociones y su control. Indaguemos colectivamente y encontremos nuestras respuestas en este camino de evolución.
Hasta la próxima.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario