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martes, diciembre 28, 2021

Que es ser vegetariano parte 5

 Que es ser vegetariano parte 5

¿Cómo se vive el vegetarianismo? ¿Cómo vive un vegetariano?

Parte 1 Que es ser vegetariano parte 1 (hdanielsca.blogspot.com)

Parte 2 https://hdanielsca.blogspot.com/2018/06/que-es-ser-vegetariano-parte-2.html

Parte 3 Que es ser vegetariano parte 3 (hdanielsca.blogspot.com)

Parte 4 Que es ser vegetariano Parte 4 (hdanielsca.blogspot.com)

Aquí una parte muy importante para comprender a tu sobrino vegano o a tu compa vegetariano, y es que cada uno de estos es un régimen alimenticio distinto. Regímenes alimenticios, así se llaman. Uno es el carnívoro, claro: le entras parejo a las carnitas, a la barbacoa o al pollo. Otro es el ovo lacto vegetariano, lacto vegetariano, vegetariano, vegano, naturista y crudívoro.

Cada uno de estos tiene ligeras diferencias que, sin embargo, ameritan un nombre técnico distinto. Sí, a cualquiera de estos le podríamos decir vegetariano para no entrar en especificaciones, pero su nombre técnico especifica mejor el modelo alimenticio que se está practicando. Y esos que te cuentan que hay vegetarianos no estrictos y otros vegetarianos estrictos, te están hablando de un cuento chino o de una pseudopráctica que tiene que ver más bien con apariencias y no con un entendimiento y convicción cabal de lo que es ser vegetariano. Se es o no se es vegetariano; si comes carne, aunque sea poquita, no eres vegetariano. Mejor di que estás tratando de ser vegetariano o que estás en proceso de serlo, pero no te inventes ser vegetariano no estricto. Bah.

El ovo lacto vegetariano, como su nombre lo indica, consume huevos y lácteos, pero no carne.

El lacto vegetariano, como lo soy yo, consume solo lácteos en cuanto a comida de origen animal.

El vegetariano no consume carne, ni huevos, ni lácteos en cuanto a comida de origen animal. Se distingue por ser una persona que cuida su alimentación respecto de los alimentos que su cuerpo necesita, teniendo un entendimiento del mismo y de su medio ambiente.

El vegano no consume carne, huevos, lácteos ni cosas de origen animal, como pueden ser cinturones, zapatos, chamarras, bolsas de cuero ni ningún otro artículo relacionado con algún animal de cualquier tipo.

El naturista es una persona que se especializa en su alimentación, consumiendo día a día lo que especifica para cumplir con su nutrición o condición deseada, dejando de lado la carne por su bajo aporte nutricional.

El crudívoro consume solo alimentos vegetales crudos o a muy bajo nivel de procesamiento, dejando por completo la carne y comida relacionada con los animales.

De estos últimos me sorprendió ver que consumen tres o cinco veces más las cantidades de vegetales que cualquier otro: cinco cabezas de lechuga, dos sandías, diez plátanos o cantidades así. Y tienen sus propios modos de cocinarlo o prepararlo muy curiosos y realmente crudívoros. ¿Imaginas la frescura?

En cuanto a estas formas de vivir, se siguen estos criterios por estas, entre otras razones. Y ahí lo tienes: un vegano, un vegetariano, un ovo lacto vegetariano o alguno de estos. La del carnívoro, pues, es sanción social, desinformación o verdadero gusto, quién sabe.

¿Cómo se logra ser alguno de estos?

Fácil: aprendiendo. Aprendiendo por qué es conveniente serlo, para qué y cómo serlo. Me refiero a qué comer en consecuencia. No vayas a cometer el error de pensar que por tener el deseo de ser vegetariano puedes empezar a comer solo lechuga y zanahorias o puras verduras. Esto es un error tremendo. Hasta los crudívoros saben qué comer y cuánto para ingerir todos los nutrientes necesarios. Lo que tienes que hacer es aprender a nutrirte. Si te conviertes en lechuguero de un día para otro, solo te vas a crear una descompensación o desnutrición que te puede afectar mucho.

Tienes que conocer la manera de darle a tu cuerpo todos los aminoácidos que necesita para hacer las proteínas. Tienes que darle también vitaminas, minerales, carbohidratos y azúcares, y sales en menor cantidad. Hasta algunas grasas de origen vegetal, dependiendo de tu actividad y condición deseada.


Demos un esbozo de lo que se debe consumir y dónde lo puedes encontrar, obviamente excluyendo la carne y esa falacia del omega del salmón que te hace matar a un pescadito, comer toxinas y grasa para ingerir una minúscula cantidad de omega. Si me falta algo, discúlpenme ustedes, háganmelo ver para incluirlo; no soy un experto ni nutriólogo, soy un escritor y estoy transmitiendo lo que sí sé.


A ver, ya que los mencionamos: los omegas son de varios tipos y estos sirven a células como las neuronas y las cardiovasculares. Se encuentran en las nueces, las almendras y semillas como estas.


Las proteínas se hacen con aminoácidos. El cuerpo ingiere los aminoácidos que necesita y con ellos fabrica proteínas. Ya mencionamos para qué sirven, y los aminoácidos se encuentran en superalimentos como el amaranto, la quínoa y el alga espirulina. O en cereales y leguminosas como lo son, por el lado de los cereales: el arroz, el maíz, el trigo y la cebada; y por el lado de las leguminosas: los frijoles, alverjones, garbanzos, alubias y este tipo de granos. Al combinar un cereal y una leguminosa se adquieren todos los aminoácidos necesarios para que el cuerpo cree proteínas.


Las vitaminas se encuentran en las verduras y las frutas. Sirven, entre otras cosas, a los anticuerpos, a la piel y en general a mantener la salud. Por eso la importancia de comer todo tipo de verduras y frutas en buenas cantidades, dándoles prioridad sobre la comida chatarra. El ajo y la cebolla son alimentos con alta concentración de vitaminas. ¿Curioso, dado su sabor, no crees? Llegué a leer, sin comprobarlo, que comer grandes cantidades de cebolla o ajo crudos es capaz de curarte de cualquier enfermedad. Sea o no, yo me pongo mi buena cebolla en mis enchiladas.


Los minerales se encuentran en las hojas y verduras verdes como la espinaca, la acelga, la lechuga, el cilantro y el perejil. ¿Me entiendes? La lechuga es una fuente importante de calcio para el humano. Una vez me comí casi media lechuga en menos de un minuto y me sentí bastante adormilado; ahora entiendo que fue por la gran cantidad de calcio que ingerí de sopetón. Y el calcio de esta sí se procesa en nuestro cuerpo, no como el de la leche, que es difícilmente procesado, y más en esas leches que tienen exceso de vitamina D, pues esta inhibe su procesamiento.


Las más verdes, como la acelga, nos dotan de mucho hierro; por eso ese picorcito en la lengua después de comerla mucho. El brócoli también contiene minerales y, tengo entendido, igualmente proteínas de origen vegetal, así como los champiñones, que contienen todos los aminoácidos. Me parece curioso cómo los champiñones cuestan casi lo mismo que el bistec, o menos actualmente, y sí te llenan de proteínas.


Los carbohidratos los encontramos igualmente en los cereales y azúcares. Producen energía y son necesarios para nuestra actividad física. No todos son de buena calidad y es preferente evitar los de harinas refinadas. El problema con estos es que comerlos en exceso y no quemarlos provoca obesidad.


Los azúcares están en las frutas, la leche y algunos cereales. Ayudan a producir glucosa, que igualmente sirve como fuente de energía. Pero no hay que consumirlos en exceso. La sal la adquirimos precisamente de la sal, pero es una cantidad minúscula la que el cuerpo necesita, menos de un 1 por ciento en comparación con otros nutrientes. Y hay muchas más sustancias que el cuerpo necesita, pero variando de esta manera todos estos alimentos podemos adquirir lo necesario para estar bien nutridos y sanos evitando la carne.


Y ahora quiero finalizar este post con una reflexión más. ¿Por qué los médicos nos dicen que es necesario ingerir una alimentación variada incluyendo carne para mantenernos saludables, si esto no es verdad? Y aquí sí lo digo bajo comprobación propia y colectiva. Llevo 7 años sin comer carne, mientras hay personas que no la han comido en toda su vida. Y esto no ha repercutido en mi salud. Si he enfermado, ha sido de una gripa o cosas así, pero la idea de una enfermedad a causa de mi alimentación está completamente fuera de lugar.


Y esto nos lo dice la misma medicina “moderna”, que nunca explica la causa de tus enfermedades. Tú vas al médico y este te receta, te pide estudios, sangre y cuanta cosa para saber qué tienes, y ni sabiéndolo te menciona la razón de tu malestar. Su procedimiento son drogas o pastillas, cirugías y otros tratamientos; pero decirte qué te hizo mal, la causa de tu malestar y qué dejar de hacer para que no te vuelva a pasar o disminuya tu malestar, eso ni lo sueñes en esta práctica médica.


Y ellos nos dicen que incluyamos carne en nuestra dieta para estar sanos. A mí no, Doc, a mí no vengas con eso. Cuando me expliques la causa de mi enfermedad y trabajemos en eso, tal vez vuelva a creer que la carne sirve a mi cuerpo; mientras no. Yo prefiero seguir esforzándome con una alimentación sana y consciente, y ejercicio como medicina preventiva.


Ya sabemos qué necesita nuestro cuerpo y con qué dárselo. Si alguien ha enfermado o se ha desnutrido por volverse vegetariano es por haber dejado la carne sin aprender a alimentarse, y eso no es correcto. Hay que aprender a alimentarse para dejar la carne. Si les interesó esta miniserie, podemos agregar un capítulo más respecto a cómo comer estos alimentos, haciendo aún más vivida la aplicación de esta idea.


Deja tus comentarios aquí abajo. Necesitas suscribirte a Blogger con tu correo de Gmail para poder comentar. Agradeceré mucho tu retroalimentación. Y sigue pendiente del blog para más ideas de una nueva sociedad. Hasta la próxima.

 

martes, diciembre 21, 2021

Que es ser vegetariano Parte 4

Que es ser vegetariano Parte 4

¿Por qué hacerse vegetariano? (Plano espiritual)


En este post explicaremos el porqué hacerse vegetariano respecto al plano más íntimo del ser humano: el plano espiritual. Esta puede ser la parte más complicada de esta explicación; se recomienda discreción y mente abierta. Voy a escribirlo de la forma más sencilla y clara que pueda para ser entendido y dejarte una idea clara de lo que estamos tratando aquí.


Lo primero que considero pertinente explicar, sin entrar en profundidad, es qué es esto de los planos existenciales del ser humano. Con esto nos referimos al lugar donde habitan estas partes de cada uno de nosotros que no pueden verse por ningún medio físico ni con el instrumento científico más avanzado y, sin embargo, siempre están aquí. Hablo de los pensamientos, las emociones, el alma y el espíritu.


Sin lugar a dudas, en todos habitan estos elementos y no hay ser humano que no los posea; pero igualmente, sin lugar a dudas, nadie puede verlos con los ojos. Nadie puede escuchar los pensamientos de otros ni verlos, ni siquiera los propios. Tu tímpano no vibra cuando “oyes” tus pensamientos, porque no los escuchas: los piensas. Tus ojos tampoco los ven; solo tu mente sabe de ellos. Podemos transmitirlos, pero al hacerlo vemos las letras de las palabras y oímos el sonido de la voz, pero el pensamiento como tal no. Este llega y pasa a habitar plenamente en la mente.


Las emociones tampoco podemos verlas. Vemos la cara de las personas y el comportamiento que ocurre mientras las poseen, pero la emoción en sí no. Esta solo se siente internamente porque existe en otro plano.


Del alma y el espíritu ya ni hablar. Ni siquiera a los espíritus que “se quedan” podemos verlos como fantasmas. Esto es lo más sutil de nuestra existencia; es la parte de nosotros que permanece en calma y en flujo mientras lo demás se desborda y se corrompe. Solo mediante la más sutil y profunda meditación podríamos llegar a adentrarnos en estas partes de nosotros mediante nuestra conciencia. Y para eso hay que ser vegetariano; pero aun así es un trabajo no de años, sino de vidas. Muchos ni siquiera llegarán a conocer un sendero mediante el cual puedan hacerlo, y por eso escribo: para que más y más algún día lleguen a encontrarlo.


Ya que en este momento estoy explicando qué es el espíritu, pues yo creo que es la parte divina de Dios que está dentro de nosotros. Es el rayito de energía, vida y amor que nos entrega la existencia para mantener esta experiencia humana. Es la energía que nos mantiene con vida y está hecha completamente de amor y misericordia. ¿Si no, por qué más nos mantendría aquí?


Esta parte nuestra, magnífica y sutil, habita en este plano de existencia más profundo, ligada mediante el alma al plano emocional, mental y físico. Estando claro que el plano físico es este en el que vemos y oímos mediante ondas mecánicas, donde podemos tocarnos, reproducirnos y crear físicamente.


Entonces, vamos a explicar por qué hacerse vegetariano desde el punto de vista del plano espiritual.


Punto número 1. Comer cadáveres.


Ya lo dije: comemos cadáveres. ¿Qué clase de karma crees que provocará eso? Y no veamos el karma como algo puramente místico, como ese concepto hindú de que si haces el bien te va bien y si haces el mal te va mal. Pongámoslo aquí como una ley de causa y efecto. Como todos los efectos derivados de todas las causas.


¿Qué efectos crees que tendrá matar tantos animales y además comerlos?


En lo colectivo —ya lo mencioné en el post anterior— tantos animales de engorda en el mundo, que no deberían existir en esas cantidades, contribuyen con los gases de sus desechos al calentamiento global; contribuyen a la hambruna por consumir tanta agua y materia vegetal; y contribuyen a la obesidad de la humanidad.


En lo individual, igualmente a la obesidad, a problemas de salud y a la inestabilidad de nuestra mente. A ver, uno no lo mata directamente, pero contribuye con la industria que lo hace; paga a quienes lo hacen.


¿Quieren citar dichos? “Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata”. O ese versículo bíblico que dice que podremos comer a ciertos animales, pero no a otros. Y que parece contradecirse con el mandamiento de “No matarás”. No me meto más con la Biblia porque es un tema polémico, pero sí diré algo: muchas enseñanzas fueron dadas en diferentes eras y contextos.


Punto número 2. Digerir las partículas subatómicas de los animales.


¿Has oído sobre la teoría de cuerdas? ¿Dónde crees que se aloje el espíritu? Hay experimentos en ese gran túnel (acelerador de partículas) que buscan conocer lo más íntimo del átomo, su diminuta esencia y conformación, invisible para el ojo humano.


¿Qué podría haber ahí? ¿Qué crees que cree al átomo? ¿No es Dios? Bueno, por lo menos es una energía muy sutil y pura que está sosteniendo cada partícula que conforma nuestro universo.


El conocimiento místico ha tenido esta respuesta desde hace eras: Buda, el Zohar, distintos tipos de yoga, maestros espirituales y buscadores de la verdad. Ellos afirmaron haberlo conocido dentro de sí mismos.


Me refiero a revelar tu verdadera esencia y sostén en este mundo: tu espíritu y lo que lo mantiene vivo. Una verdadera práctica espiritual te ayuda a acercarte cada vez más a esta esencia puramente divina y volverte uno con ella y con su fuente, el Creador mismo. No ese yoga de indumentaria y estatus que te pone asanas por unos minutos para relajarte, sino un verdadero yoga que te religa con tu fuente primordial.


¿Qué crees que encontraron ellos? Que el fondo de tus partículas es divino; que es el Creador mismo dotando de energía y vida a toda su creación.


¿Y qué crees que haya en las partículas de los animales? Igual energía divina, claro, pero con diferentes niveles de manifestación. Ellos no tienen el mismo nivel de intelecto ni de conciencia reflexiva. Tienen instinto. Solo eso les fue dotado para su evolución.


Desde esta perspectiva, al alimentarte de ellos, te mantienes en un nivel inferior de vibración o, cuando menos, no te elevas.


¿Y matar una planta no es matar? —ya los estoy escuchando.


Cuando comes una fruta no cortas el árbol. Muchos frutos y verduras, para germinar, necesitan desintegrarse y quedar solo en semilla. Desde esta visión espiritual, las plantas están en un estado diferente de conciencia. Yo las concibo como un ser en permanente estado meditativo, desarrollándose sin moverse, cumpliendo su misión en este plano físico.


Sé que esto genera polémica, y creo que a la verdad solo se llega cuestionando. Indaguemos más sobre esto hasta tenerlo claro. Tampoco soy un maestro ni tengo todas las respuestas; estoy en proceso igual que todos. Pero el solo comer materia vegetal me tiene viviendo mejor.


Punto número 3. Evolucionar.


¿Por qué esto tiene que ver con la evolución?


Si ya entendimos las consecuencias que comer carne tiene en el plano físico y estamos entendiendo las consecuencias que puede tener en el plano espiritual, ahora podemos entender cómo esto podría influir en nuestra evolución.


¿Y qué es la evolución? Es desplazar nuestro nivel de conciencia hacia arriba.


El cuerpo humano, en términos funcionales, es una máquina extraordinaria. Tal vez no necesitamos alas ni branquias; lo que necesitamos desarrollar ahora es nuestra conciencia.


Y podrían decir: “El cuerpo humano no es perfecto, hay enfermedades congénitas”. Bueno, aquí entramos en el concepto de karma. Disminuyamos nuestro karma y nuestra mala alimentación, y veamos qué ocurre con nuestra salud.


O podrían decir: “¿Para qué evolucionar? Ya tengo familia, salud, carro, casa, dinero”. Bueno, está bien. Pero también tenemos sufrimiento, decadencia, instintos bajos y autodestructivos, y una sociedad que no necesariamente mejora.


Podemos tener bienes materiales, pero si nuestro nivel de conciencia no se eleva, seguiremos atrapados en ciclos de sufrimiento. Más de la mitad de la humanidad vive en pobreza. ¿Cómo no va a ser urgente elevar nuestro nivel de conciencia?


Evolucionar es trascender esas actitudes que nos hacen sufrir y hacer sufrir a otros. Es vivir mejor aquí y estar mejor en otros planos de existencia. Es alcanzar mayor plenitud y realización.


En el siguiente post vamos a la síntesis del vegetarianismo: cómo se vive y se aplica este régimen alimenticio.


Chaito.

domingo, diciembre 12, 2021

Que es ser vegetariano parte 3

Parte 1 https://hdanielsca.blogspot.com/2018/06/que-es-ser-vegetariano.html

Parte 2 https://hdanielsca.blogspot.com/2018/06/que-es-ser-vegetariano-parte-2.html 

Qué es ser vegetariano (Parte 3)

Bueno, si ya entendemos que un vegetariano es una persona que tiene la característica de no comer carne, ya entendimos qué es lo que come y ya conocemos algunas de las razones por las que lo hace, ahora podemos saber… qué tiene que ver esto con nuestra alma, nuestras emociones y nuestra mente.


Lo que siempre comento a la gente, aunque no es algo que todos suelan preguntar porque normalmente se termina la conversación con un “yo no podría” y me cuentan las razones por las cuales no podrían dejar de comerla, es que fue un proceso muuuy largo.


En verdad pasé por lo menos seis meses con esa pequeña idea en mi cabeza. Antes de eso ni siquiera la había considerado, en serio ni siquiera lo consideraba. No estaba en mi mente. Supongo que por eso, cuando las personas de buenas a primeras se ven platicando con un verdadero vegetariano, simplemente no saben qué pensar y dicen lo primero que a todos se nos viene a la cabeza: “yo con la carne estoy bien”.


Y es que eso pensé yo también. Antes de mi proceso para dejar la carne, alguien que lo había considerado me preguntó que si yo dejaría la carne o me volvería vegetariano, y le respondí que no; que si supiera por qué lo hacen y eso fuera algo que me interesara, tal vez lo consideraría, pero como no tenía ni idea de nada de eso, yo estaba completamente bien como estaba.


Yo pensaba que la carne era algo completamente normal. Me daba igual comerla o no comerla, simplemente comía. Pero al conocer más y más sobre un estilo de vida sin carne, fui tomando una decisión.


Esto fue simplemente porque durante seis meses aprendí sobre las ventajas y desventajas de alimentarse con carne. Simplemente porque me interesó es que fui aprendiendo más y más; si no, lo hubiera dejado a la primera semana o al primer mes, o a los tres meses, o hubiera vuelto a comer. Pero no lo hice. Solo porque así lo quise. Y por esto no tengo ningún prejuicio ante carnívoros y no carnívoros; lo único que nos diferencia es el querer y no querer algo. A quien le interese puede aprender más y conocer lo que yo conocí, y a quien no, puede seguir con su vida justo como hasta ahora, en tanto considere que lleva una vida sana.


Mi proceso comenzó por… te lo digo abiertamente: por no poder ni conmigo mismo. Siempre con mis emociones irracionales lastimándome y este monstruo dentro de mí torturándome. Claro que era adolescente, tenía menos de 20, y el pasto siempre se ve más verde en el jardín de al lado. Todos se veían siempre iguales y felices, mientras yo un día estaba bien, otro mal y otro peor.


El vegetarianismo me mostró una esperanza, por lo menos de bajarle unas rayitas a mi nivel de intensidad. Porque esto no es lo único que se puede hacer para calmarnos, pero sí es una cosa. Y no digo que por ya no comer carne pude controlar mis emociones; eso es algo que sigo entendiendo. Tampoco digo que todos son locos como yo y por eso lo deberían hacer; digo que por eso principalmente lo hice yo. Y haber conocido la fundación Magna Fraternitas Universalis y haber congeniado con sus ideales y objetivos, que también son los míos, me hizo entenderlo.


Ahora te voy a explicar respecto al plano emocional por qué me hice vegetariano.


Punto número 1. Matar.


Sé que no nos damos cuenta, lo tomamos como algo común, pero estamos comiendo los cuerpos de los animales, estamos comiendo cadáveres. Nos alimentamos de muerte. Y puede parecer que no, pero sí, esto sí repercute en nosotros y en nuestra conciencia. Nadie lo toma en cuenta, pero ese estilo de vida conlleva actos nefastos. ¿Si el conejito fuera tu mascota lo pensarías distinto?


Punto número 2. No portarte como bestia.


We, si eres carnívoro te comportas como carnívoro. Como un perro o como un león esperando a que lo molesten o se atraviese una presa para atacar. Creyéndote dueño de tu territorio, ladrando y rugiendo ferozmente, hasta que algo más grande llega y te muestra lo pequeño que eres y cómo la grandeza espiritual es realmente lo importante.


Punto número 3. No ingerir el instinto animal.


We, ¿cómo se comporta un pollo? ¿Cómo se comporta un carnero, una res? Y tú lo traes en tu panza. Tu cuerpo lo está digiriendo. ¿Te sientes con ganas de embestir a veces o de alzar las espuelas contra alguien? Sé que no lo habíamos pensado, pero tomémoslo en cuenta: los animales tienen comportamientos irracionales. Ni siquiera piensan, no reflexionan ni un solo momento su comportamiento; viven por vivir y guiados por puro instinto. No tienen propósitos ni motivos, solo hacen lo que sienten y no van hacia ningún lado. Al digerir esta materia y este tipo de conciencia, adquieres sus atributos, que no son mejores que los de un ser humano.


Como una reflexión incluida, me pregunto: ¿tendrá que ver esto con la dificultad de muchos para encontrar un propósito de vida? Si dejamos el intelecto o falso intelecto y el raciocinio de un lado, ¿qué nos queda? Pues un comportamiento intuitivo y puramente emocional, como ellos. Y ahí está la respuesta a esas perturbaciones y decisiones emocionales que no entendemos y a veces ni nos paramos a cuestionar, pero atacamos y dañamos guiados por puro instinto.


¿Y a la vida, qué sentido le damos? ¿Para qué estamos aquí? ¿También para eso? ¿Para vivir el puro instinto y emoción pase lo que pase? No sé, tal vez esta alimentación incluso interfiere en nuestra forma de entender esto y por eso tantos andan por la vida, hoy mal y 50 años igual, sin hacer nada, sin realizar nada, solo viviendo por vivir. No está de más mencionarlo, ya que en este blog hablaremos de la importancia de darle un propósito a nuestras vidas y la realización.


Por otro lado, tenía mis dudas y aún las tengo. Ustedes ayúdenme a hacer un contraste y deducir este supuesto. Al momento en que escribo esto llevo 7 años como vegetariano. Al día de hoy siento un mucho mayor control de mí y mis emociones. Si antes tenía un 10 de intensidad, ahora tengo un 6 o 7. Me refiero a ponerme mal sin tener una respuesta clara del porqué cuando estaba en 10, y a poder aplazarlo, olvidarlo o desvanecerlo ahora que estoy en 6. Este cambio lo he podido notar hace apenas unos dos años.


Pero no solo me he hecho vegetariano, también he leído libros como El tratado de los cuatro acuerdos. Mi supuesto es que gracias a ser vegetariano pude asimilar la información de ese libro más contundentemente para lograr controlarme. Pero díganme ustedes: si han leído ese libro, ¿solo con esto han logrado controlar su mente y emociones? ¿O sin leerlo, solo siendo vegetarianos se pueden controlar al paso de los años? ¿O ni una ni otra? ¿Solo la edad nos hace lograr un autocontrol y al llegar a los 27 alcanzar un medio autocontrol emocional y mental?


Bueno, con esta reflexión y esta hipótesis cerramos el post de hoy. Dejemos la controversia abierta a comentarios aquí abajo. Cuéntenme qué piensan y sienten ustedes respecto a las emociones y su control. Indaguemos colectivamente y encontremos nuestras respuestas en este camino de evolución.


Hasta la próxima.

 



[1] https://web.facebook.com/cegenmexico/