Hoy, a las 4 de la mañana en Venezuela, el presidente ilegítimo Nicolás Maduro ha sido apresado por Estados Unidos en su palacio de gobierno, Miraflores, en Caracas. Esta noticia es un acontecimiento histórico y marca un hito en la historia de toda América y Venezuela.
Estados Unidos invadió con fuerza militar un país suramericano y completó su misión de arrestar al presidente ilegítimo de dicho país. Estados Unidos nunca había intervenido de manera abierta ni militar en América Central o América del Sur (Latinoamérica). Pero esta vez lo hizo y fue con fuego.
Antes de que empiecen a decir que lo hizo por el petróleo, quiero hacer la remembranza para todo el mundo de que Nicolás Maduro no ganó sus elecciones. Él simplemente, tras su derrota, no abandonó el Palacio Nacional ni cedió el cargo. Pasó por encima de la democracia, se la pasó por el arco del triunfo y se impuso por fuerza militar ante el pueblo y su votación. Así se vio desde aquí, algún oriundo de Venezuela ojala pueda dejar un comentario informativo de su propia vivencia. Las elecciones presidenciales de 2024 en su propio país.
La oposición, el pueblo de Venezuela y los observadores internacionales, como yo, nos quedamos esperando un recuento y la legitimización de los resultados. Primero se dijo que maduro perdió, pero no acepto su perdida, luego supuestamente si ganó con solo 51% de los votos. Todo esto en elecciones plagadas de irregularidades y la represión asquerosa y cínica que siempre caracterizó a Maduro y a Chávez. Como impedir que la gente llegara a las urnas, custodiándolas con policías y fuerzas paramilitares de simpatizantes de Maduro.
El pueblo de Venezuela fue tibio. Maduro no salió de Palacio Nacional y no legitimó su victoria, contradiciéndose como siempre. La noticia se olvidó y el dictador continuó en el poder. No se organizó una resistencia que sacara a Maduro del país, como se esperaba en ese momento y en el resto del mundo. Por lo menos desde México, así parecía.
Los actos de Maduro eran tan nefastos para el pueblo venezolano que parecía obvia la revolución, pero para sorpresa, por lo menos mía, la revolución no ocurrió. La opresión se mantuvo tolerable y, como buen maquiavelista, Maduro no hartó tanto a su gente para no provocar su desesperación y rebeldía.
Pero se concentró ahora en Estados Unidos, provocando a un hombre con poca mecha, nacionalista y presuntuoso del poder: Donald Trump. Quien, como en película estadounidense, donde ellos siempre son los héroes, se jactó de su poder militar para acabar con el enemigo. No solo en Caracas, sino en su mismo país, desplegando tropas que apresaron, supuestamente, a todo venezolano terrorista y pandillero en todos los estados de su país. Y sobre todo, narcotraficantes venezolanos.
Eso dijo él mismo en su comunicado, tras el hecho, donde además de esto elogió a las fuerzas militares norteamericanas y al capitán al mando de esta operación. Dijo haber liberado a Estados Unidos y a Venezuela del terrorismo y la opresión de este dictador.
Defendió a Venezuela y, por ende, a América Latina, de la opresión dictatorial y a sus pueblos del atentado contra sus derechos, como lo dice la Doctrina Monroe. Esto, mientras los comentaristas dicen que lo hizo solo por apoderarse de su petróleo e imponer un nuevo régimen.
La líder de la oposición en Venezuela llamó a su pueblo a permanecer unido y esperar la reorganización de su pueblo. Y la instalación del legítimo presidente de Venezuela, quien sí ganó las elecciones: Edmundo González.
Bueno sea quien sea, antes de que sea Estados Unidos u otro dictador, deben tomar ustedes su propio gobierno. Los que son nobles, los que quieren el bien para todos y no solo para ellos mismos.
Este es el momento de actuar, Venezuela. Ya le quitaron la cabeza a la serpiente. Ahora, despedácenla, quémela y entiérrenla. ¡Que no quede nada! Son tiempos de cambio y esta es su hora. Recuperen su país y no dejen que nadie más lo tome. ¡NADIE! Tómenlo ustedes, reclamen lo que les pertenece y nunca vuelvan a dejar que los verdugos vuelvan al poder.
Esto es un breve recuento de la historia de Venezuela con Estados unidos.
Esto es lo que dijo Donal Trump Sobre el ataque que hizo.
Y esto es lo que dijo María Corina Manchado respecto al acontecimiento histórico.
Es su hora de ser rojos y tener coraje para recuperar su país. Fuerza Venezuela.
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