Hablemos hoy de la realización personal

La realización del talento como evolución humana
Dentro de nuestras reflexiones sobre la evolución humana, hoy hablaremos de la realización personal.
¡Señores y señoras! ¡Chicos y chicas!
¿Saben ustedes qué es la realización? ¿Han pensado en realizarse? ¿No?
Pues vamos.
¿Quién piensa que la vida está hecha para trabajar y empedarse los domingos?
¿Quién cree que está aquí para disfrutar y vivir el momento?
¿Quién cree que la vida no tiene ningún sentido?
Obviamente nadie lo cree. Entonces, ¿por qué vivimos como si lo creyéramos?
¿Alguien le ha puesto un objetivo a su vida? ¿Alguien está viviendo como desea vivir? Y si no…
¿Está trabajando para vivir así?
No conozco a muchos, pero sí conozco a muchos sin ilusiones, que no han imaginado cómo desearían vivir.
Y, por lo tanto, no trabajan para vivir así.
Igualmente, conozco a otros pocos que tienen un sueño, pero no saben cómo llevarlo a cabo, porque están haciendo cualquier cosa menos su sueño realidad.
Y no se atreven a vivirlo, no se atreven a intentarlo o, aunque puedan, no se dan el tiempo para lograrlo.
Qué tristeza.
¿Cuántos de ustedes trabajan por su realización? Por la realización de todo lo que han soñado y todo lo que han querido, y como han deseado ser?
Eh, ¿cuántos?
Estamos tan inmersos en un mundo anestesiante y ajetreado que no nos permite nunca mirar hacia adentro, fijar la meta que deseamos desde nuestra alma y comenzar a dar pasitos de tortuga para realizarlo.
Tampoco digo que hoy dejes tu trabajo y te pongas a ganar dinero haciendo esa cosa que tú sabes hacer muy bien y que amas hacer; no digo que te largues de tu casa y gastes todos tus ahorros para irte a vivir a donde siempre has deseado vivir; ni digo que le rompas su madre a la tele para que te deje ver lo que está a tu alrededor.
Digo, simplemente,
que te relajes, te seas honesto y te digas qué es lo que quieres hacer, cómo quieres vivir y qué quieres tener.
No pido más, no pido mucho.
Pido tu ayuda para realizarme y ayudarte, que es lo que siempre he querido hacer, y pido que te realices a ti mismo para vivir feliz y para vivir mejor. Y para que yo viva mejor en una sociedad mejor, rodeado de mejores personas.
No rodeado de puros zombis cansados que trabajan todos los días para ganar dinero y nunca piensan en vivir y en conseguir lo que más desean.
Les voy a demostrar que eso es posible y que todos podemos vivir como quisiéramos vivir, no como esclavos del trabajo, del sistema y de las ocho horas para ganar el pan de cada día.
Podemos vivir realizándonos como personas y realizando todo lo que siempre hemos deseado.
una reflexión sobre nuestra forma de vivir
Podemos vivir con nuestro propio sueño y con nuestra propia contribución a la sociedad, más allá de todo sistema actual y de todo empleo.
¡Podemos! Sí que podemos, y hay que hacerlo.
Pasará ese tiempo en el que todos trabajábamos enajenados, sin pensar en nosotros mismos ni en lo que había más allá. Y comenzaremos a valorar nuestras propias vidas y nuestra propia felicidad. Empezaremos a contribuir a la sociedad con lo que podemos dar, no con un trabajo de peones y obreros altamente calificados que, al final de cuentas, solo trabajan por dinero y no por darle un verdadero desarrollo a la sociedad ni hacerla mejor.
Y llegará el tiempo en el que todos trabajemos por nuestra realización, por explotar ese talento divino que la naturaleza puso en nosotros y que todos, sin excepción, tenemos. Y con él contribuiremos a la sociedad y a mejorar la vida de las demás personas.
Ya no trabajaremos haciendo lo mismo y detestable todos los días, con abnegación de nosotros mismos y de nuestras necesidades, con tal de sacar el trabajo solicitado y cobrar el sueldo a fin de mes.
Trabajaremos en lo que nos gusta, en lo que sabemos hacer, en lo que podemos hacer mejor que nadie más y en lo que nuestra alma nos impulsa a hacer, y contribuiremos con esto a la sociedad. Al contribuir con ello, ganaremos dinero, pues la sociedad tendrá que retribuir por lo que demos, al igual que nosotros tendremos que retribuir a los demás por lo que nos dan. Es tal cual como pagarle a una persona que siente pasión por cocinar por darnos los magníficos alimentos que prepara.
Todos tenemos un talento, todos somos únicos y todos podemos hacer algo único como nadie más puede. Y lo que yo estoy diciendo es que explotes ese talento, hagas lo que solo tú puedes hacer y realices tus sueños y tus metas personales. Que ya no hagas lo mismo que todos hacen por el mismo sueldo que todos reciben.
Eso frena tu desarrollo, te hace infeliz y hace una sociedad infeliz y perturbada, que se llena de vicios para distraerse de su tedio por no estar concentrada en su realización y sus metas.
Eso no es vida, eso no te lleva a ningún lado, eso no evoluciona tu ser.
Y, sobre todo, eso no es realización, ese no es el propósito de la vida. ¡No estás aquí para eso!
una reflexión sobre nuestra forma de vivir
Es hora de que nos pongamos las pilas para ir más allá, para alzar la cabeza y ver ese futuro alto que queremos tener, y tengamos valor para conseguirlo y afrontar ese primer reto, y luego el siguiente, y luego el siguiente, hasta conseguirlo y sentir toda la satisfacción de la realización y tener lo que siempre soñamos con tener: la satisfacción de superarlo todo y saber que somos más que cualquier reto, que cualquier obstáculo y que cualquier trabajo monótono e infelicidad.
¡Allá vamos! ¿Escribí hoy o no?
Páginas recomendadas:
Esta idea también forma parte de nuestras reflexiones sobre la evolución humana, donde exploramos cómo el desarrollo del talento y la conciencia pueden transformar al ser humano.
Porque tener metas: Tienes que a ir algún lado o envejecerás a la deriva.
