Hoy voy a hablar de algo de lo que estaré
hablando durante este tiempo a lo largo de los post.
Se trata de la revolución.
Jajaja no es cierto claro que no, es algo más profundo y mucho más sensato. Ya
lo verán a lo largo del post y lo seguiré tratando más adelante conforme vaya
desarrollando este blog, espero dejarles algo desde las primeras entradas pero
si no doy a tender por completo no se preocupen, todo se ira aclarando poco a
poco.
Me da lástima y me hace sentir miserable lo que veía todos los días cuando salía
a trabajar. Pienso que con esa frase ya se imaginaron lo que voy a decir pero
esperen vale la pena leer. Porque después propondré una solución. Salía todos
los días y veía lo mismo, un mundo de gente yendo a trabajar. Pensando en
el día a día sin pensar en el mañana o no de la forma más sutil que se podría.
Me refiero a… ¿Para qué están viviendo sus vidas?
Solo para trabajar. ¿Para ganar lo del día, lo de la semana lo del mes, pagar
sus deudas y? ¿Eso es todo, en eso nos metimos, de eso nos sirve ser los amos
del planeta? ¿Por lo menos aman su trabajo, por lo menos les gusta?
El título del post no se refiera a una revolución
sangrienta, no se refiere a que tomemos las armas y obliguemos al gobierno a
que nos mantenga ni que le quitemos a los ricos su fortuna y vivamos de ellas
hasta donde nos alcance.
No, se refiera a lo que se tiene que decir y sin
pelos en la lengua. Se refiere a una revolución mental. A cuestionar este chip
y este sistema mental en el que entramos como si entráramos en una matrix desde
bebes sin que nadie nos avisara, sin poder cuestionarlo y nos dejaron aquí, a
sufrir por un día más, a trabajar por el pan, a esclavizarte por el sueldo.
Ah recuerdo esos años de empleado, me decía.
¿Pero porque lo hago? pues porque es mi trabajo. ¿Pero porque es mi trabajo? Porque necesito el dinero, sino con que voy a
comer, con que voy a comprarme todas las cosas que deseo.
Y ahí te tienes obligando tu mente y ser a hacer
algo que no deseas ni entiendes porque. Esclavizándote por el sueldo.
Trabajando porque “no hay de otra”, como se dice coloquialmente.
A esto deberíamos revelarnos, pero como nos
revelamos, al sistema mental impuesto, no podemos tirar contra él, no podemos
tirar contra nuestro cerebro, no podemos tirar contra nuestros padres, no
podemos tirar contra todo el puto mundo por haberse desarrollado así. No
podemos hacer ese tipo de revolución en un tema tan sutil como este. Acá es
diferente, acá la revolución es mental. Acá nuestra armas es el conocimiento y
las balas las ideas. Acá triunfaremos
aprendiendo y triunfaremos solo en nosotros mismos.
Solo dejando obsoleto ese chip e implantando uno
nuevo. Igual se requiere valor, igual se requiere tenacidad y la misma
disposición de estar en una guerra, pues luchar contra uno mismo y ganarte a ti
mismo es una de las cosas más difíciles que retan al humano. Pero no es
imposible, recuerda que lo que una persona pudo hacer otra también puede.
Para no esperar hasta que la devastación llegue a
nosotros mismos y comenzar nuestra revolución proactivamente debemos
cuestionarnos. Cuestionarnos y respondernos y enfrentar la respuesta sin miedo.
Luego, buscar aliados, buscar conocimiento, información, aprender, aprender
todo lo que sea necesario. Sorprendernos de la capacidad de nuestro cerebro y
enfrentar ese chip implantado sin permiso para llevar a nuestro ser a su máximo
desarrollo.
Pregúntate ¿Amas lo que haces? ¿Por qué lo haces?
¿Qué es lo que amarías hacer? ¿Para que estas en este mundo? ¿Qué es lo que tu
viniste a hacer en este mundo? ¿Viniste a ser chofer, viniese a ser cargador,
viniste a enriquecer a otros?
Tu tienes la respuesta. Si no la tienes pasa a lo
siguiente aprende, aprende aprender, no le tengas miedo al conocimiento, el
conocimiento te liberara. Te liberara de ti mismo, te liberara de este sistema
impuesto y hasta de tu ego.
Y nota bien que dije ATRENDE no dije lee, esa es
la patraña del sistema educativo lee, lee, lee, y lo repiten como leelos. No
solo leyendo se aprende, se puede aprender oyendo, se puede aprender
platicando, se puede aprender viendo, experimentando, preguntando.
Y que vas a buscar aprender, pues que es lo que
tú quieres hacer, como lo vas a hacer, que es con lo que tú podrías contribuir
más a la sociedad y a la humanidad. Que viniste a hacer aquí y cómo hacerlo.
Y si aquí me surgen siempre muchas dudad tal vez
tu también las tengas. ¿Si todos hacemos lo que amamos quien va a construir las
casas, quien va a manejar los trasporte, quien limpiara los espacios, quien nos
venderá comida? ¿Si todos hacemos lo que más amamos, que pasara con la riqueza,
las clases altas y las clases bajas? ¿Cómo sobreviremos en una sociedad sin
empleados? Ya analizaremos esto a profundidad en otro espacio. Por ahora si estás
listo para tu revolución empiézala, luego vemos como nos acomodamos, tal vez
unos dejen de ser albañiles o choferes pero tal vez surjan otros que amen
construir y amen viajar. O tal vez quien ame inventar invente algo que nos
trasporte sin supervisión humana o construya nuestras residencias solo. No lo
sabemos este es un siglo completamente diferente al anterior y apenas está
empezando.
Lo importante es tener el valor y empezar nuestra
propia revolución mental, si te sumas tu otros se sumaran más fácilmente pues
la sanción social anima a otros a hacer lo mismo.
Por ultimo lo más importe y por lo que te estoy
escribiendo. Fíjate, pregúntate, comprométete, a como con lo que vas a hacer
vas a contribuir a que este mejor todo el mundo, tu sociedad, tu comunidad, tu
familia y tú mismo. Si quieres revolucionar para estar mejor tú, perjudicando
al ambiente, a la sociedad a tu prójimo ¡Ándate de aquí ahora mismo, no estoy
escribiendo para ti¡
Si quieres revolucionarte para bien de todos y en
efecto de ti mismo, que esperas, todos estamos a tu favor. (O deberíamos todos por
lógica estar a favor de alguien que genuinamente quiere el bien de todos) Dios
mismo estará a tu favor, el karma la ley de causa y efecto están de tu lado.
Yo encontré mi propósito al ver la decadencia en
que viven muchas personas y querer ayudarlas, ahí estaba mi propósito en
encontrar la forma de ayudarlas a mejorar sus vidas. ¿Y el tuyo?